Estamos de vuelta en Skellefteå. Isaac y volamos desde Girona el viernes por la mañana.
Hace poco más de un mes que estuvimos en Skellefteå por primera vez, y estamos contentos de estar de vuelta.
La razón por la que vengo esta vez es para asistir y participar en una conferencia que se organiza cada año (este año es el quinto) llamada Oktoberfäst.
El vuelo salía de Girona a las 7 de la mañana, así que tuvimos que madrugar mucho (salimos a las 3 de casa). Llegamos bien al aeropuerto, y no tuvimos ningún problema con la facturación y el control de seguridad. Estabamos un poco preocupados de que se activara el protocolo del ébola en el aeropuerto. Yo estaba bastante resfriado (cuyo diagnóstico personal ha resultado ser el tímola) y creo que contagié a Isaac. Pero al final todo fue bien.
Una vez pasado el control de seguridad nos sentamos en McDonald's a desayunar. Somos los únicos que no entendemos los avisos de aeropuerto monótonos y mal locutados? Esos que suenan más o menos así:
"ere erer ererere rerere ere ereerepuertanueve"
o
"ararara rarararar arara raraLON-DRES ESTÁNSTET"
El vuelo fue una paliza. No recomiendo a nadie volar resfriado, y menos aún, si hace mal tiempo!
El problema de volar resfriado es el cambio de presión, que causa que se tapen los oídos. El mayor sufrimiento se experimenta al aterrizar, cuando sube la presión atmosférica y es imposible regularla internamente; al final parece que la cabeza va a implosionar! Además, durante el aterrizaje, teniamos viento lateral y el avión se balanceaba violentamente. Pero, como los pilotos de Ryanair son tan buenos, no tuvieron nigún problema en aterrizar...
Al salir del avión, los dos experimentamos un shock a causa del frío y viento. Hacía mucho viento. Las aceras estaban cubiertas de slask, una palabra sueca para referirse a la nieve medio derretida y sucia, y hielo. Los dos pareciamos abuelitos caminando.
Nada más llegar fuimos al Dallas (restaurante de kebabs) y comimos la tradicional pizza de kebab. Despues fuimos a casa a descansar. El día habia sido pesado y no nos encontrabamos muy bien a causa de los efectos del tímola.
Lo recuerdo como un sueño, pero mientras estabamos durmiendo se ve que entró un hombre al piso (quizá el propietario) para arreglar algo del baño. Resultó ser verdad cuando vimos que, efectivamente, alguien había cambiado la tapa del WC. No sé que debió pensar al vernos a los dos tirados durmiendo sin hacerle caso.
Después de un fika (una especie de merienda), nos fuimos a dormir sobre las 23h. A la mañana siguiente me desperté con mucho dolor de cabeza. Primero pensaba que era uno de los síntomas del tímola, pero luego entendí que se debía a que no había tomade café durante el día anterior.
Hola, me llamo Tim y soy adicto al café.
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