Ya ha pasado la segunda semana en Israel y se podría decir que me he acostumbrado a esta vida de excavar y vivir en hotel.
Tambien me sitúo mejor en la ciudad de Jerusalem, a tal grado que puedo ayudar a otros turistas cuando preguntan por el camino.
Como el miércoles fue festivo por la fiesta de Shavuot (Pentecostés) tuvimos que empezar la semana trabajando el domingo.
Esta semana tuve la oportunindad de probar el "wet sifting" durante un dia entero. Consiste en pasar el material extraido del yacimiento por una rejilla mientras se limpia con agua. De esta manera se pueden hallar piezas que pasan desapercibidas por los arquelogos que excavan. Fue un buen dia para mi. Encontré varios trozos de vidrio romano, una tessera, un trozo de una lámpara de aceite bizantina, y una perla de vidrio de color rosado. El resto de la semana estuve trabajando en otro sector y con otra supervisora que la semana pasada.
La rutina de trabajo ha cambiado un poco. Ahora, en vez de limpiar la cerámica cuando llegamos al hotel, lo hacemos alli mismo al acabar de excavar. Me ha gustado este cambio porque así he podido aprovechar mejor el tiempo al llegar al hotel.
He seguido saliendo a la ciudad casi todas las tardes antes de cenar, y esta semana he pasado gran parte del tiempo en el barrio judio.
Como el miercoles era festivo hicimos una excursión visitando Masada y el Mar Muerto. Masada fue toda una experiencia y logré subir y bajar a pie ( se trata de un ascenso de unos 400 m en 2 km). Me encantó.
Despues recibimos la recompensa con un baño en el Mar Muerto. INCREIBLE! Habia visto fotos y oido testimonios, pero hay que experimentarlo.
Esta semana tambien he tenido que despedirme de varias personas que volvían a casa y que he podido conocer durante estos dias. Estoy sorprendido de todos los contactos que estoy haciendo aqui, y de lo interesante que es la gente.
Espero poder mantener el contacto con todos cuando todo vuelva a la normalidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario