sábado, 24 de junio de 2017

Quinta (última) semana en Israel

Estoy en el aeropuerto Ben Gurion en Tel Aviv esperando que salga mi vuelo.
Mi quinta y última semana en Israel la he dedicado a puro turismo.

El domingo pasado (y unas cuantas veces durante la semana) intenté subir al monte del templo en Jerusalén, pero siendo la última semana de Ramadán y con cierta tensión en el aire, siempre me lo encontré cerrado para los turistas. Así que acabé paseando por la ciudad antigua.
El domingo también cambiamos de hotel a uno con una estrella más. El cambio era notable; lo único negativo era que estaba más lejos de la ciudad que el anterior, a casi 2 km.

El lunes visitamos Caesarea Maritima en la costa Mediterránea (aproveché para bañarme otra vez), Tel Megiddo, y finalmente Nazareth.

El martes fuimos al norte del pais visitando Hazor y Dan. Este último se utilizaba en el Antiguo Testamento como referencia al punto más nórdico de la nación, y la expresión "desde Dan a Beer Sheva" se menciona varias veces.

El miércoles fuimos tambien hacia el norte, pero nos quedamos al rededor del Mar de Galilea visitando Capernaum, Magdala, Bet Shean (Scythopolis en el Nuevo Testamento), y por supuesto, una vuelta en barco por el Mar de Galilea.

El jueves no fui con el grupo y me quedé en Jerusalén para intentar visitar el monte del templo (cerrado), y pasé el resto del día en el Israel Museum.

El viernes tambien me quedé en Jerusalén visitando la ciudad de David, con la visita obligatoria por el túnel de Hezequias.

Y hoy sábado aproveché mis últimas horas en Jerusalén para dar un último paseo por la ciudad antigua.

Estas 5 semanas realmente han superado todas mis expectativas, y espero poder volver el año que viene. O antes.

sábado, 17 de junio de 2017

Cuarta semana en Israel

Ayer, viernes de mi cuarta semana aqui, fue el último dia de excavación en Shiloh de esta expedición. Se me hace muy raro pensar que no voy a volver más allí.
Pero aún me queda una semana en Israel, y esta la vamos a dedicar a hacer turismo por todo el pais.

La última semana de excavación ha estado más interesante de lo normal en varios sentidos. Seguí trabajando en el mismo cuadro y con la misma supervisora que la semana 3, pero con un nuevo equipo de voluntarios; se hicieron varios descubrimientos importantes, y yo tuve la oportunidad de encargarme de dibujar los planos y secciones durante toda la semana (quedaron muy bonitos).
El último dia fue un poco estresante porque parecía que nos estaban saliendo tres muros nuevos, yo tenía que terminar todos los planos con elevaciones y otra información necesaria, y además teniamos que dejarlo todo limpio para la fotografías finales.
Pero lo conseguimos!

Esta semana he salido todas las tardes excepto el viernes, a pasear o visitar algun sitio nuevo, y he entendido algo en cuanto al barrio musulmán. Ya desde el principio me sentía algo incómodo paseando  por esa zona, pero no podía identificar el por qué. No eran las calles estrechas, o las tiendas con vendedores que te quieren vender de todo,  o toooda la gente, a pesar de que todas estas cosas no me apasionen.
Pero esta semana lo entendí. Supongo que no soy el único que piensa que es incómodo caminar detrás de un niño de 3-4 años; andan como en "modo aleatorio" (random) y es imposible prevenir sus pasos. Pues pasear por el barrio musulmán es exactamente lo mismo, pero multiplicado por el número de personas que tengas a tu al rededor. Porque cuando estás alli en medio de la multitud, en esas calles estrechas, parece que todos estén en modo aleatorio. Y me parece incómodo, porque es imposible avanzar con fluidez, o lo que es aún peor - hallar un orden.

El domingo pasado la excursión fue a Jerico, cerca de la frontera a Jordania. Fue muy interesante visitar los restos de la ciudad antigua, mucho más pequeña de lo que pensaba. Ver las murallas, imaginarse por donde caminaron los israelitas, y poder entender qué fue lo que pasó exactamente con las murallas.

Ahora que he acabado la excavación podre volver a normalizar algo mi horario. Pero debo reconocer que se me esta haciendo muy dificil no irme a dormir antes de las 21.

sábado, 10 de junio de 2017

Tercera semana en Israel

La tercera semana en Israel ha sido algo más dura que las dos anteriores (en cuanto al trabajo).
El lunes empecé en un sector nuevo; ya voy por mi tercer sector. Creo que soy el único que se ha movido tanto en el yacimiento. Será porque nadie me quiere en su grupo, o porque todos me quieren? ;)
Hasta ahora creo que este sector es el que más me gusta; tiene varios muros y anteriormente hallaron allí algunos de los objetos más guays. Pero todavia no logramos entender bien las estructuras arquitectonicas; quizas durante la próxima (y última) semana irán aclarándose las cosas.
Ha sido una semana muy calurosa con temperaturas sobre los 30 grados cada día. El calor y el trabajo duro me ha llevado a beber unos 4,5 litros de agua durante la jornada de trabajo.
Estas dos últimas semanas no hemos tenido que preparárnos el "lunch" como expliqué al principio; ahora nos traen la comida al yacimiento. El menú no es muy variado pero es mucho mejor que lo que traíamos del hotel. Vamos alternando entre pizza, shwarma (kebab de pollo) y "bagels" de atún o huevo.
Para los desayunos pude crearme una rutina durante los primeros días que ha funcionado hasta ahora. Empiezo con un bol de cereales con leche, seguido de dos tazas de café con un plato de fruta (piña, melocotón, naranja, etc) y finalmente un croissant normal o de chocolate.
El domingo pasado fuimos de excursión a Ashkelon, un yacimiento super chulo justo en la costa Mediterránea. Está tan cerca de la costa que cuando paseábamos por la playa pasamos por una zona llena de material arqueológico, y aproveché para llevarme unos cuantos recuerdos. También tuve la oportunidad de bañarme a este lado del Mediterráneo.
Despues de comer visitamos Beit Guvrin, un yacimiento enorme con un columbario subterráneo (de los más grandes del mundo), tumbas helenísticas con frescos preciosos, un anfiteatro, y lo que más me impresionó - las "Bell Caves" de Beit Guvrin (Googléalo!)
A la vuelta también hicimos una parada en el valle de Elah, donde David se enfrentó a Goliat. Fue una pasada verlo tan real; incluso el riachuelo de las piedras!
El jueves por la noche salí con una chica del grupo a Jerusalén. Parece que los jueves de Ramadán hacen eventos y conciertos guays y salimos a ver. Primero estuvimos en un concierto de música tradicional israelí al aire libre en una plaza del barrio cristiano.
Y a la vuelta, cuando pasamos por la puerta de Damasco nos encontramos con una mega fiesta, música tradicional árabe en vivo, y un montón de gente. Volvimos al hotel despues de las 23, pero valió la pena pagar una experiencia así con valiosas horas de sueño (normalmente me voy a dormir a las 20).

sábado, 3 de junio de 2017

Segunda semana en Israel

Ya ha pasado la segunda semana en Israel y se podría decir que me he acostumbrado a esta vida de excavar y vivir en hotel.
Tambien me sitúo mejor en la ciudad de Jerusalem, a tal grado que puedo ayudar a otros turistas cuando preguntan por el camino.
Como el miércoles fue festivo por la fiesta de Shavuot (Pentecostés) tuvimos que empezar la semana trabajando el domingo.
Esta semana tuve la oportunindad de probar el "wet sifting" durante un dia entero. Consiste en pasar el material extraido del yacimiento por una rejilla mientras se limpia con agua. De esta manera se pueden hallar piezas que pasan desapercibidas por los arquelogos que excavan. Fue un buen dia para mi. Encontré varios trozos de vidrio romano, una tessera, un trozo de una lámpara de aceite bizantina, y una perla de vidrio de color rosado. El resto de la semana estuve trabajando en otro sector y con otra supervisora que la semana pasada.
La rutina de trabajo ha cambiado un poco. Ahora, en vez de limpiar la cerámica cuando llegamos al hotel, lo hacemos alli mismo al acabar de excavar. Me ha gustado este cambio porque así he podido aprovechar mejor el tiempo al llegar al hotel.
He seguido saliendo a la ciudad casi todas las tardes antes de cenar, y esta semana he pasado gran parte del tiempo en el barrio judio.
Como el miercoles era festivo hicimos una excursión visitando Masada y el Mar Muerto. Masada fue toda una experiencia y logré subir y bajar a pie ( se trata de un ascenso de unos 400 m en 2 km). Me encantó.
Despues recibimos la recompensa con un baño en el Mar Muerto. INCREIBLE! Habia visto fotos y oido testimonios, pero hay que experimentarlo.
Esta semana tambien he tenido que despedirme de varias personas que volvían a casa y que he podido conocer durante estos dias. Estoy sorprendido de todos los contactos que estoy haciendo aqui, y de lo interesante que es la gente.
Espero poder mantener el contacto con todos cuando todo vuelva a la normalidad.