A parte del concierto que mencioné en la entrada previa, aprovechamos nuestra estancia en Birmingham para visitar Chatsworth House, la casa que representa Pemberley en la pelicula Orgullo y prejuicio.
La casa esta a unas 70 millas al norte de Birmingham y esta excursion era una de las razones por la que decidimos alquilar un coche durante el fin de semana.
Como ya mencioné anteriormente, esto del coche me preocupaba bastante. A continuación viene una lista de algunas de la cosas que me imaginaba podrían pasar:
- Que la reserva que había hecho por Internet fuese un timo y no lo tuvieran registrado en la agencia.
- Que mi tarjeta bancaria fallara y no pudiera pagar el depósito.
- Que no me dejaran alquilar el coche al darse cuenta que tengo carnet de conducir de un país con conducción "normal".
- Que no llevara la documentación necesaria para poder hacer todos los trámites.
- Que le diera un golpe o rallara el coche y tuviera que pagar miles de euros de franquicia.
- Las rotondas!! Que me despistara y me metiera en una rotonda en el sentido contrario.
- Que se pinchara una rueda.
- Que me equivocara al echar combustible (no sería la primera vez que me pasa).
- Que sin saberlo hubiese aparcado mal el coche y se lo llevara la grua.
- Y bueno, que pasara lo peor...
Pero nada de esto pasó, y eso que al final hicimos unas 200 millas (más de 300km)!
En cuanto al tráfico en Inglaterra se puede decir que la gente, en general, conduce bien y con paciencia. El tráfico es bastante tranquilo y los conductores respetuosos. Pero hay algo que me sorprendió mucho; a lo largo de las carreteras nacionales podía haber coches aparcados, pero así a lo cutre ocupando la mitad del carril. De hecho, en lo que parecía una autopista de dos carriles en cada sentido vi varias veces la señal de prohibido aparcar en ambos lados!! Si está allí es porque a alguien se le habrá ocurrido aparcar en la autopista!
Salimos sobre las 10 de la mañana hacia Chatsworth House y segun el GPS el viaje duraría 2h, pero a causa de un accidente que hizo que desviaran el tráfico por un caminito de campo, estuvimos 4h en el coche y llegamos a la casa sobre las 14.00.
Había un montón de gente y aparcamos en un campo. Era curioso, porque alli mismo tambien habian unas cuantas ovejas pastando.
Sin embargo, el jardín...
Que pasada! Era enorme y parecía que te podías perder allí dentro. Había de todo: lagos artificiales, cataratas, laberinto, cuevas... Realmente creaba la sensación de perderse en la naturaleza, seguramente algo deseado en la época que la mansión fue construida.
Despues de un buen rato "perdidos" en el jardín fuimos a los establos donde habían varios puestos de comida y nos pedimos un "Fish'n'chips" tradicional. Dimos una vuelta por las tiendas del establo, y luego por los puestos del mercadillo de Navidad.
A la vuelta ya estaba oscuro y en algunos sitios había niebla, pero fue bien y esta vez sí que tardó "solo" 2h.
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