domingo, 16 de noviembre de 2014

¿Por qué lo hice?


Según el filósofo de la religión Richard Swinburne, la experiencia religiosa personal es uno de los argumentos más potentes a favor de una existencia divina. Aquí viene una.

Ya ha pasado un mes y medio desde el "gran cambio", pero pocos saben realmente por qué lo hice, y como fue el proceso de tomar esta decisión tan radical.
No es ningún secreto que el trabajo empezaba a parecerme monótono y de cierta manera se podría decir que llegaba a aburrirme un poco, pero sólo esto no sería suficiente para que yo lo dejara todo de esta manera. No iba a abandonar la seguridad y la comodidad que este trabajo me aportaba así porque sí.

Pero en junio del 2014 empecé a sentir algo que sabía que llegaría. Durante todo este tiempo había intentado vivir de una manera sin arraigarme o "atarme" demasiado para estar libre cuando llegara el momento: alquilar un piso en vez de "hipotecarme"; ahorrar el dinero hasta tenerlo todo antes de comprar el coche; incluso tener un contrato de telefono sin permanencia!

En pleno verano, disfrutando del piso, la playa y el trabajo "fácil" empecé a sentir que tenía que dejarlo todo por un tiempo. Siendo como soy, no me gustó nada este sentimiento. Y me preocupaba. Mucho. No había fin a las preguntas y pensamientos en mi cabeza:
"Que haré? A donde iré? Dónde viviré? De qué viviré? Realmente debo dejar el trabajo? Tener un trabajo como este en España ahora es todo un lujo! La gente pensará que estoy loco! Y el piso!!?? Me encanta este piso!! Esta tan cerca de la playa!! Y las vistas!! Será imposible encontrar algo igual que esto!..."
Le estuve dando muchas vueltas sin contarselo a nadie. Unos dias más tarde coincidió que nos visitó un grupo de jóvenes de Skellefteå, Suecia, y durante una reunión un sábado por la noche tuvimos un tiempo de oración en pequeños grupos de 3 personas. El responsable del grupo y un buen amigo, G.J., oró por mi y oró justamente por esta situación (sin saber nada!); oraba que el Señor me guiara y que me mostrara durante la semana siguiente el camino que debía tomar (así de concreto!).

Seguí meditándolo sin revelarlo a nadie hasta el martes siguiente. Tocaba la gavilla [reunión en grupo reducido que se hace en las casas] y fui, pensando que sería igual que cualquier otra. Había preparado el estudio como siempre y fui a la reunión como solía hacer. Nada más entrar en la casa me preguntaron si me pasaba algo; aparentemente todas las preocupaciones que llevaba dentro se expresaban en mi rostro. Evité responder a la pregunta, pero al llegar el momento de las peticiones decidí compartirlo y ponerlo en oración. En ese momento todavía no lo tenía nada claro. Simplemente dije que desde hace unos dias habia empezado a sentir que quizas habia llegado el momento de desconectar de todo (con enfasis en "todo").
Pasamos al estudio que trataba sobre el llamado de Eliseo (1Reyes 19:19-21). No había caido mientras que lo preparaba en casa, pero cuando lo estaba explicando me sentí tan identificado que tuve que pausar varias veces. Nunca me había pasado algo así en una "simple" gavilla!

Más adelante, el domingo, acompañé a mis padres a Cambrils donde mi madre iba a predicar. El mensaje que compartió era palabra directa a mi situación (y eso que todavía no les habia contado nada a mis padres!). El título de la predicación era "Levántate y replandece" y dió varios ejemplos de distintas personas que Dios llamó, y como estos obedecieron al llamado. El ejemplo que más me llamó la atención fue el llamado de Jesús a Mateo/Leví, donde dice en Lucas 5:28
"Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió."

Además, durante este tiempo estaba leyendo un libro del teólogo alemán Dietrich Bonhoeffer llamado "Discipleship" (El discipulado) que trataba justamente el tema del llamado de Dios a nuestras vidas.

Despues de una semana más pensando en ello llegué a la conclusión que todo esto no podía ser coincidencia; que Dios realmente me estaba pidiendo que lo dejara todo durante un tiempo, y tenía que tomar una decisión.

Un domingo despues del culto, estando en casa se lo conté todo a mi padre. El entendía que esto era algo muy personal entre Dios y yo, pero me dijo que tanto él como mi madre me apoyarían. Esa misma noche redacté un mail para los propietarios de mi piso explicando que lo dejaría el 30 de septiembre. Unos pocos dias despues hablé con mi jefe solicitando una excedencia de 4 meses a partir del 1 de octubre (aunque al final tuve que solicitar la baja voluntaria).

Durante todo el proceso estuve sintiendo cierta preocupación, pero desde el momento que tomé la decisión, cuando pensé "vale, lo hago!", desde ese instante solo sentí paz en este tema (y para los que me conocen saben que sólo esto es un milagro en sí!).

viernes, 14 de noviembre de 2014

Göteborg, 5-10 nov. (y 24h en Falun)


Despues de Skellefteå viajé hacia el sur haciendo una parada de 24h en Falun. Allí me encontré con mis abuelos y mi hermana, y al día siguiente continué hacia Göteborg.
Me esperaba un viaje en tren de unas 6h, pero al final fueron casi 9h.

Yo pensaba que Renfe en España iba mal, pero lo que me pasó en Suecia es casi cómico! Despues de casi una hora de viaje nos informaban por los altavoces que la via se habia roto entre dos estaciones más adelante (entre Avesta y Sala). Despues de un rato parados en la estación nos avisaron que habían buses preparados para el tramo afectado y salimos todos hacia los buses. Este retraso hizo que perdiera el tren en Sala donde tenía que hacer un cambio, y tuve que coger uno que pasaba más tarde. Lo mismo pasó en Katrineholm, donde tenía que cambiar de nuevo; el primer retraso me había descolocado todo el viaje. En fin, una vez subido en el último tren que me llevaría a Göteborg pensaba que ya estaría todo bien, pero no! Cuando nos acercábamos a la ciudad anunciaban que solo había una vía en funcionamiento lo que hizo que se retrasara aun más... Pero llegué, y nunca más me voy a quejar de Renfe.

Por la tarde del día siguiente fui a un "after work" con algunos de mis antiguos compañeros de trabajo en Göteborg. Fuimos a una cervecería llamada Ölrepubliken y me di cuenta de lo poco que se de cervezas; alli no era suficiente pedir "una caña", sino se debía saber el tipo (aqui yo ya estaba perdido) y la cervecería de procedencia.
Yo probé dos que me recomendaron:
- Bubek citra (cerveza local de Göteborg)
- Sculpin ipa (ni idea pero buenísima!)
Lo bueno tambien se notaba en el precio; estas dos costaban entre 8-10 eur cada una...

El resto del tiempo alli lo dediqué a visitar la ciudad con mi amiga italiana que conocí en la oficina en Barcelona, y que ahora vive en Göteborg. Fuimos a museos, al parque de la ciudad "Slottskogen", restaurantes, cafeterias (como me gustan las cafeterías de Göteborg!)...

Se me hizo un poco extraño estar en Göteborg y que no fuera por trabajo, pero me lo pasé igual de bien, o quizas incluso mejor (ya que me libraba de tener que pensar en cosas de trabajo).

martes, 11 de noviembre de 2014

Oktoberfäst -14


El tiempo en Skellefteå ha sido Oktoberfäst; prácticamente no ha habido otra cosa: los días antes preparando la conferencia, el durante, y el tiempo después intentando digerir todo lo ocurrido.

Es difícil describir Oktoberfäst -14. En realidad sólo me sale una "palabra": WOW!
Se puede decir que comenzó el lunes por la tarde cuando se hizo una reunión pre-conferencia con la mayoría de los colaboradores en Solvik Folkhögskola (uno de los patrocinadores principales). Era impresionante ver tanta gente de tantas denominaciones tan unida, lo que indicaba que este año sería especial. Y lo fue!

La conferencia en sí empezaba el martes por la tarde y finalizó el domingo por la mañana. Teníamos un estudio bíblico por la mañana, seminarios por la tarde, y dos reuniones por la noche.

Si tengo que destacar un día sería el sábado.
Mi madre compartió en el estudio bíblico de la mañana una palabra muy buena sobre cuando Dios nos llama a lo imposible, y cómo lo imposible se hace posible con Dios (Hechos 12:5-17, Mateo 14:22-29).
Además por la tarde de ese día me tocaba dar mi seminario (que por cierto fue bastante bien). Pero unos 20 minutos antes ocurrió algo interesante; recibí una llamada que podría afectar mi futuro posterior a este tiempo "sabático". Ya se verá...
Y bueno, las reuniones de la noche... Solo puedo decir "OH MY GOD!". Literalmente. Fue increíble!

Quizás también debería mencionar algo sobre la comida. Desayunábamos en la iglesia, pero por lo demás comíamos en la ciudad. Por estar en la conferencia teníamos descuentos en dos restaurantes de comida rápida, que desgraciadamente aproveché demasiado. Durante la conferencia he comido en:
Big Smajl (estilo McDonalds)
Frasses (estilo McDonalds)
Dallas (pizzeria/kebab)
Wokn Roll (comida Thai)

No lo más sano del mundo, pero estaba rico.
Tambien ha habido mucho café. Muchísimo! Cuando estoy en España suelo tomar dos tazas, una por la mañana y otra por la tarde.  En Skellefteå al medio dia ya podía estar tomando mi quinta taza de café!

Esta ha sido la segunda vez que visito Skellefteå, pero dudo que  sea la última.