La última vez que celebré la Navidad en Suecia fue en el 2008; este año pude volver de nuevo, para estar con mi hermana, abuelos y otros familiares.
Viajé el viernes 19 de diciembre desde Barcelona, y a pesar de que el vuelo solo dura 3,5 horas, es necesario dedicar un dia entero para el viaje; salí de casa a las 7 de la mañana y llegué a casa de mi hermana sobre las 20...
Nada más llegar fuimos al supermercado para comprar lo necesario para desayunar, etc.
El domingo por la mañana visité la iglesia
Lugnetkyrkan por primera vez. Al ser el domingo antes de Navidad lo hicieron un poco especial. Era un culto "meditativo" donde se leian pasajes de la Biblia sobre la Navidad (lat. nativitas = "nacimiento"), y se cantaban canciones entre los textos leídos. Algo diferente, pero interesante.
Por la tarde fuimos a un concierto de Navidad en
Centrumkyrkan que tampoco estuvo mal.
El dia de Nochebuena lo celebramos en casa de mis abuelos según todas las normas de la tradición. Morfar (mi abuelo) vino a buscarnos a casa sobre las 12 y sobre las 13 empezamos a comer.

Despues de la comida nos sentamos en el sofá esperando a que empezara el programa de Kalle Anka (dibujos animados de Disney de los años 1960-70), seguido de un "fika" (café y pastas) monumental.
Despues del fika morfar leyó el evangelio de Navidad y luego los regalos!!!
Cuando ya estaba el salón lleno de papel de regalo por todo el suelo nos movimos a la cocina otra vez, para comer Julgröt (algo parecido al arroz con leche).
Así que Nochebuena = comer, comer, comer.
Por la noche (sobre las 20) volvimos a casa y estuvimos unas horas esperando para ir a la misa de medianoche (Julnattsmässa) en Falu Kristine kyrka. Fuimos caminando; unos 30 min en la noche y el frio (unos -15 grados).

De todas formas, esto del frío aquí es bastante curioso. Hace frío, pero uno no
pasa frío. Se puede estar fuera caminando a -15 y no sufrir de la misma manera que a +5 en Tarragona. Sí que quizas sientes una especie de "pinchazos" en la cara o las piernas, pero son casi agradables. Claro que si uno pasa mucho tiempo fuera empezará a perder la sensibilidad; es especialmente notable en la piernas, por encima de las rodillas, en la parte delantera. Al cabo de un rato se siente como si se tuviera un trozo de cartón duro en las piernas, pero no duele!
Otra cosa que tambien vale la pena mencionar en cuanto al frío es el tema de los mocos. No es ningún problema mientras se está fuera, porque se congela todo en la nariz y alli se queda, pero una vez que se entra a casa hay que ir rapido a sonarse la nariz, porque cuando se derrite...
El resto del tiempo en Suecia seguimos comiendo mucho, más paseos por la ciudad, y un paseo en el lago congelado, y tambien dedicamos un día entero para las rebajas, ya que allí empiezan justo despues de Navidad.
Han sido unas Navidades diferentes, pero guays, y creo que no tardaré mucho en volver a Falun.