martes, 17 de enero de 2017

La mudanza


Si ya una mudanza "normal" de por sí es agobiante, lo de mudarse de un país a otro es...
Al hacer una mudanza se podría decir que hay dos opciones:

  1. Trasladar todas tus pertenencias de un lugar a otro.
  2. Vender o deshacerte de todas tus pertenencias excepto las más importantes, y comprar nuevo en el lugar de destino.
Yo opté por la opción 2 ya que salía más económico, y todavía no tenía claro donde acabaría.
Vendí o regalé la mayoría de los muebles, y guardé el resto en cajas para llevarlas en el coche más adelante. Así que tuve que repasar todas mis pertenencias e ir llenando cajas, básicamente de libros, CDs y algunos objetos de cocina. Y todo lo que no tenía suficiente valor sentimental, económico o utilitario, lo regalé o lo llevé al vertedero. Calculé que cabrían 10 cajas en el coche, pero al final logré reducirlo a 9.
Este proceso duró unos cuantos días, pero cuando por fin el piso estaba vacío, todavía quedaba lo peor. La limpieza.

En Suecia no es como en España, donde uno vacía el piso y listo. No, en Suecia hay que hacer una limpieza a fondo, y una vez listo los propietarios hacen una inspección. Y si hay algo que no está según sus expectativas, te ponen una multa.
Está bien que se haga la limpieza, así uno no tiene que encontrarse con una pocilga al entrar en un piso. El problema es que muchas veces los propietarios se aprovechan del sistema.

La inspección me preocupaba mucho porque me habían contado varias historias de "miedo". P.e. que unos habían superado la inspección (o eso pensaban), pero que al cabo de unos días recibieron un mail con la foto de una mancha (que en realidad no era suciedad si no desgaste) y que por eso no podían considerar el apartamento limpio. O otro que contaba que la persona que hacía la inspección pasó el dedo por cada una de las estanterías de la cocina para ver si había polvo.
Yo me temía lo peor pensando que el inspector intentaría señalar cualquier cosa para poder ponerme la multa.

Habíamos recibido una lista muy detallada con todos los puntos que había que limpiar; podían ser cosas como

  • limpiar el polvo detrás de los radiadores 
  • los marcos alrededor de las puertas
  • limpiar detrás del horno
Incluso limpiar las ventanas, una labor algo complicada a -7 grados. Pero nos contaron un truco; si se mezclaba el agua con alcohol no se congelaría tan fácilmente. 
Dedicamos (mi madre, mi hermana y yo) una día entero, 12h seguidas, en la limpieza. Al final estaba limpio, y no podíamos hacer mucho más. Simplemente esperar el veredicto.

Al día siguiente vino el inspector y me llevé una gran sorpresa. La inspección duró unos 5 min. miró detrás del horno, el filtro de la campana, la ventana del dormitorio, y se asomó al baño. Y estaba contento! Había pasado la prueba!
Fue un gran alivio.

El día siguiente lo dediqué para hacer trámites; cancelar seguros, banco, cambio de dirección, etc. 
Y por la noche ya estaba listo, listo para volver a España al día siguiente.